
El llamado “Pez Payaso” debe su nombre a lo llamativo de sus colores y al contoneo desgarbado que tiene al nadar. Todos los Payasos independientemente del tono que luzcan, del amarillo al rojo, pasando por la naranja, tienen el cuerpo cruzado por bandas blancas y aunque existen decenas de variantes, son reconocidos inmediatamente por esas franjas. Según la especie, el pez Payaso mide entre 6 y 15 cm de longitud.
Es nativo de una amplia variedad de aguas cálidas en el Océano Pacifico, por lo general no se puede encontrar ninguno en el Océano Atlántico. Sus atractivos colores y su carácter tolerante los han colocado entre los más preferidos.
En su medio natural se alimenta de pequeños crustáceos, plancton y algas, es una especie carnívora, que necesita un ligero aporte vegetal en su dieta. En cautiverio resulta sencillo alimentarlo, siempre y cuando se tomen ciertas precauciones. Su dieta abarca desde copos hasta carne fresca, como mejillones y trozos de pescado. Es importante que el alimento se proporcione en perfectas condiciones y para ello se puede recurrir a productos congelados (camarones, huevas de pescado, almejas). También resulta fundamental darles de vez en cuando alimento vivo, como camarones Mysis o Artemias que pueden comprarse en tiendas especializadas.
Si queremos que nuestros peces Payasos se encuentren a gusto, un tanque entre 120 y 200 litros podrá albergar entre 10 y 15 ejemplares de las especies más sociables, si no son afines entre sí no conviene introducir más de tres parejas. Son de aguas cálidas y como la solubilidad del oxígeno disminuye a medida que aumenta la temperatura, es muy importante para su salud una correcta aireación del acuario.
No es estrictamente necesaria la presencia de anémonas en el acuario, sin embargo el apareamiento y la puesta sólo ocurrirá si hay una anémona presente, pues la vida de los Payasos está íntimamente ligada a estas. En su hábitat natural viven junto con las anémonas, de las que obtienen protección frente a posibles atacantes, a cambio, el pez ofrece la posibilidad de ingerir sustancias que pueden ser perjudiciales para la anémona, inclusive una vez que un Payaso toma posesión de una anémona la defiende como suya.
El pez Payaso es un hermafrodita, esto quiere decir que su sexo se determina según su entorno y madurez. Esto hace bastante difícil distinguir un macho de una hembra, ya que pueden convertirse de machos a hembras de acuerdo a las necesidades del grupo.
Un grupo de peces Payasos se desarrolla con una jerarquía en la que la hembra es quien manda siendo la más grande del grupo y el segundo, por orden de tamaño, es siempre el macho reproductor. Todos los demás peces son machos en diferentes estados de madurez. Si muere la hembra, el macho se transforma en hembra y el segundo pez Payaso más grande se convierte en el macho reproductor, el resto de los machos cambian de rango en la jerarquía.
En acuarios, los peces payasos jóvenes de unos pocos meses de edad pueden hacer el cambio de joven a macho y de macho a hembra en el periodo de un mes. Por eso, buscar parejas de peces payasos puede ser un poco complicado. Si por error se escogen dos hembras, estas tenderán a pelearse. Cuando se elige la pareja correcta, el macho se mostrara sumiso en su comportamiento.
Durante la procreación el apareamiento tiene lugar en zonas muy cercanas a la anémona. El lugar escogido es cuidadosamente limpiado por los futuros padres antes de la puesta. Después la hembra nada describiendo círculos sobre el sustrato en el que va depositando los huevos. El acto dura casi una hora y en cada puesta se depositan cerca de unos 1000 huevos. Después de unos 9 días se produce la eclosión y los alevines comienzan a buscar comida por sí solos.
El Payaso es fácil de obtener y de un mantenimiento sencillo, por ello, en todas sus variedades constituye una buena opción para el acuario, sin embargo siempre es bueno consultar con un especialista a la hora de adquirir cualquier pez, para lograr el mejor desarrollo del acuario.