|

Esta raza pertenece al grupo de los perros nórdicos, es un perro de mucha resistencia y velocidad de tiro.
El Husky procede de Siberia, en donde desde hace unos 2000 años, se ha usado como ayudante de los criadores de renos, y como perro de trineo, luego fue llevado a Alaska, en donde se hizo famoso en las carreras de trineos, pues su agilidad, resistencia y rapidez, no tiene competencia.
Son perros muy inteligentes y afectuosos, aunque sumamente obstinados y tienen la particularidad de aullar mas que ladrar. Su rasgo más característico son esos hermosos ojos oblicuos de color pardo o azul con una expresión viva y amistosa, que unido a su magnífico pelaje, orejas erguidas y cola de cepillo, hacen una combinación espectacular.
Son sumamente limpios, y a diferencia de otros perros de pelo espeso, el Husky no tiene olor, lo que es un punto a su favor. Es un perro de trabajo, de tamaño mediano, pies rápidos y ligeros y movimientos libres y elegantes.
Se adapta a cualquier ambiente, aunque definitivamente será más feliz en un patio o jardín en donde pueda correr y ejercitarse, pues ya que hablamos de eso, necesitan mucho ejercicio. El jardín debería tener tierra, plantas, árboles, con zonas soleadas y frescas de sombra, en donde él pueda escoger donde descansar, también puede tener una caseta para perros, y si tiene suerte es posible que pueda verlo adentro algún día.
De pequeños, en su afán de investigar y jugar, lo más probable es que acaben con más de alguna planta, flores y cualquier objeto de plástico, tela o madera que esté a su alcance. Ojo con las mangueras de riego, pues ejercen un especial atractivo, así como las pelotas. Lo mejor es tratar de poner fuera de su alcance aquello que usted desee reguardar, las plantas o flores, protéjalas con malla, o inclusive si puede reserve una zona del jardín en donde tener sus preciadas plantas y sepárela del resto para que el perro no tenga acceso a ellas. Si coloca algún elemento nuevo en el jardín, en el área que él considera su espacio, lo más probable es que no dure mucho, a fin de cuentas, usted no le pidió su opinión al respecto y él se considera señor de sus dominios. Debe tener siempre agua a su alcance, limpia, fresca y abundante, y si es posible, en un plato anti-vuelco; igual debería ser el plato de comer y es preferible que no sea plástico para que sobreviva a su dentadura.
Tiene que armarse de paciencia, el Husky no es un perro para tener amarrado, ni encerrado en una jaula, son muy sociables, les gusta jugar con los niños, e inclusive se llevan bien con otros perros. De hecho son tan sociables que no sirven como perros guardianes, no desconfían en absoluto de los extraños. Se les acusa de destructores, pero en realidad lo que pasa es que se aburren con suma facilidad y entonces la emprende con cualquier cosa a su alcance, recuerde que fueron creados como perros de trabajo, no son un adorno para el patio.
Su relación con la familia, a diferencia de otros perros, no está basada en la dependencia, un Husky le verá como un amigo, un compañero y un jefe, pero siempre en plano de igualdad, es por eso que es muy importante enseñarle quien será el jefe de la manada, pues al ser tan independientes no le obedecerán a menos que le demuestre desde cachorro que usted puede ser el jefe.
Tienen un muy fuerte instinto jerárquico, y si su dueño en ocasiones se hace la “vista gorda” o le da lástima regañar a tan lindo perrito, éste tratará de destronarlo de su posición de líder al considerar que usted es blando y poco firme, recuerde que si en alguna ocasión su Husky logra salirse con la suya, tratará de repetirlo.
Es un deportista de nacimiento, por lo que debe estar preparado para largas sesiones de ejercicio. No es bueno dejarlo a su “libre albedrío”, es decir libre por su cuenta, aunque si bien esto no es bueno con ningún perro pues se vuelven demasiado independientes, en el caso del Husky es peor, pues su instinto natural lo impulsa a comportamientos silvestres y a un poco de vagabundeo más de la cuenta, lo que trae muchos casos de perros extraviados que mas nunca volvieron a sus hogares.
En cuanto a su apariencia, el macho debe medir entre 54 y 60 cm a la cruz y pesar entre 20,5 y 28 kilos, y las hembras medir entre 50 y 56 cm y pesar entre 15,5 y 23 kilos. Los ojos, de forma almendrada, pueden ser de color marrón, azul, uno de cada color o coloreados parcialmente, están moderadamente separados entre sí, y situados algo oblicuamente. Las orejas son de talla mediana, en forma triangular, erguidas y con la punta superior un poco redondeada. El pecho es profundo y robusto, no demasiado ancho; la cola esta cubierta de pelo, en forma de cola de zorro, puede ser llevada sobre la espalda en forma de hoz y es normal que cuelgue cuando el perro está en reposo. El pelo esta formado por un manto doble medianamente largo que le da esa apariencia esponjosa de peluche, puede ser de cualquier color, desde blanco hasta el negro. Son muy vistosos los que tienen la máscara de color oscuro alrededor de los ojos, pero esta mancha no es imprescindible.
Tienen un porte magnífico, un pelo envidiable, una belleza salvaje y un carácter muy afectuoso pero obstinado. Si usted está armado con mucha paciencia y firmeza, entonces este puede ser su perro.
Sabias qué...
El Husky al igual que otras razas tipo Spitz, suele ser extremadamente alérgico a la ivermectina, compuesto muy usado para combatir parásitos, asi que si tienes un Husky en casa nunca le suministres este ni nigún otro medicamento sin preescripción veterinaria pues el "remedio puede ser peor que la enfermedad"•


|
 |
Husky Famoso
Balto fue un perro de origen siberiano que vivió en la localidad de Nome, Alaska.
Fue reconocido por salvar a los niños de esta localidad de la enfermedad de la difteria en el invierno 1925, al servir de perro de trineo para traer las medicinas.
El suero antitoxina fue transportado por 20 mushers y más de 100 perros, entre los que estaba Balto, quien para casi todos fue el héroe, tanto así, que actualmente tiene una estatua, ubicada en Nome.
En 1927 fue llevado al zoológico de Cleveland, junto con los otros canes del Suero de Nome, a pasar sus últimos años. Murió el 14 de marzo de 1933, con 11 años de vida y una historia para recordar.
|
 |
|