Tumores mamarios en perros

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¿Sabían que las perras sufren de cáncer de mamas igual que las mujeres?

Hoy en día se dice que hay más casos de cáncer en perras que antes, pero esto puede no ser así, es posible que lo que influya en este aparente aumento de casos es que ahora las personas dueñas de mascotas se preocupan más por la salud de sus compañeros y acuden más a las consultas veterinarias.

• La edad media de perras en la diagnosis es a partir de los 8 años. Puede haber uno o varios tumores, y pueden ocurrir en unas o más glándulas. Son muy raros los casos de perros machos con este tipo de cáncer pero pueden darse.

• La incidencia de cáncer en los perros es ligeramente superior a la de las personas, mientras que los gatos presentan cáncer con menor frecuencia, pero más malignos.

• Está comprobado que la posibilidad de sufrir un cáncer aumenta con la edad.

• Se cree que existe una relación entre obesidad juvenil y la aparición del cáncer de mamas en la adultez. Una perra que fue obesa de cachorra y se alimentó con comida muy grasosa tiene mayores probabilidades de desarrollar tumores.

Esta idea puede verse apoyada por las recientes estadísticas que muestran que el 40% de dueños de mascotas los tratan como hijos, el 29% lleva fotos de sus mascotas para mostrar y el 19% las lleva de viaje. Este cambio de percepción tiene como resultado un mayor apego hacia sus mascotas y dueños más dispuestos a invertir en cuidados más profesionales para ellas.

La medicina veterinaria oncológica también ha tenido cambios, pues ahora se orienta hacia ver el cáncer no como un problema, sino como una enfermedad crónica más, que puede tratarse de acuerdo al diagnóstico.

El caso es que los tumores de mamas en perras, se han convertido en un motivo de consulta frecuente en las consultas médicas veterinarias, para obtener más información sobre esta patología consultamos a la Doctora Jacqueline Rodríguez de la Clínica Veterinaria Mi Mascota, en Barcelona, Anzoátegui.

Es importante saber que los tumores de mamas suelen darse mayormente en las perras, si bien los machos también tienen mamas, estos no suelen sufrir este tipo de cáncer, en los perros el primer lugar de tumores es a nivel de próstata.

Entre los tumores que se presentan en las perras cerca del 50% son mamarios y de este porcentaje 50% son malignos y el otro 50% benignos y suelen aparecer en el tercer tercio de vida de la mascota. Esto representa cifras bastantes alarmantes para los dueños de mascotas, pero no hay que asustarse, un cáncer detectado a tiempo puede tener muy buen pronóstico ya que los perros generalmente reaccionan favorablemente al tratamiento.

Los tumores benignos son generalmente fibroadenomas que no causan metástasis invasiva y son totalmente tratables.

Entre los tumores malignos se encuentran el adenocarcinoma, carcinomas y carcinosarcomas. Los adenocarcinomas son los más tratables tienen muy buen pronóstico y responden bien a los tratamientos, los carcinomas tiene un pronóstico más reservado pero tienen buenas posibilidades si son diagnosticados a tiempo, pero los carcinosarcomas son muy malignos, 100% invasivos, 100% de ellos hacen metástasis en un período de un año por lo que su pronóstico es muy reservado.

Las gatas también sufren de cáncer de mamas pero en grado mucho menor que las perras, sin embargo en las gatas la mayoría de los tumores son malignos, muy a menudo son adenocarcinomas que, a diferencia de lo que ocurre con este tipo de tumor en las perras, tienen un comportamiento altamente metastásico y de mal pronóstico.

La información para el diagnóstico

Lo más importante es que ante cualquier aparición de nódulos en las mamas de la mascota se acuda inmediatamente al Médico Veterinario que podrá evaluarla y descubrir si tiene o no cáncer. Mientras mas pronto se diagnostique mejor serán las posibilidades de la perra.

• En primer lugar se realiza una evaluación del tamaño del tumor, tumores menores a 3 cm tienen un mejor pronóstico que aquellos que superan ese tamaño.

• La información clínica es extremadamente importante, se evalúa si hay inflamación, edemas, si ha ocurrido invasión en la parte linfática (linfoadenopatía) y se exploran los ganglios linfáticos para saber si el tumor se propago a la zona.

• Mediante radiografías y/o ecosonogramas se estudia la posibilidad de alguna metástasis en otros órganos. La metástasis suele comprometer los ganglios linfáticos, pulmones, cavidad abdominal, y tejido urinario aunque puede llegar a otros.

• Se realiza un Biopsia que se envía al patólogo el cual indicará con precisión si el tumor es benigno o maligno y en este último caso, que tipo de cáncer.

• Una vez diagnosticada la mascota se procede a definir el protocolo de tratamiento.

Tratamiento

En el caso de los tumores benignos el procedimiento a seguir es quirúrgico, se procede a la extracción del o los tumores y mamas afectadas (mastectomía parcial o radical) y se recomienda la castración o histerectomía. El pronóstico es extremadamente favorable, raramente las perras se complican y suelen evolucionar muy bien después de la cirugía.

En el caso de que sea de un tumor maligno el procedimiento también se inicia con la mastectomía, luego se prosigue con la aplicación de drogas oncológicas también llamadas antibióticos contra el cáncer. Estas drogas se aplican si el carcinoma es inflamatorio si hay adenopatía, metástasis, si hay carcinosarcoma y si hay émbolos tumorales linfáticos.

Es importante saber que en el caso particular de las perras los efectos secundarios producidos por las drogas antineoplásicas son mínimos, nada de vómitos ni caída del pelo de que preocuparnos. De hecho en su mayoría, las perras suelen llevar vidas perfectamente normales durante el período de tratamiento que suelen ser generalmente cada 21 días aplicándose unos 5 o 6 ciclos.

También es importante el estado de salud previo de la mascota antes de empezar el tratamiento, una perra deprimida físicamente, con problemas de salud no responderá adecuadamente a las drogas oncológicas, igualmente una perra obesa tendrá menos evolución que una perra que este en peso, eso se debe a que el alto porcentaje de grasa corporal disminuye la facilidad con la que se recupera el animal. Las mascotas que están en su peso correcto responden mejor al tratamiento y tienen mejor sobrevida después de la operación.

La Sociedad Americana del Cáncer en Veterinaria ha desarrollado una lista con los 10 principales síntomas que produce el cáncer en general:

• Bultos anormales que crecen de forma persistente.
• Heridas que no cicatrizan.
• Disminución de peso
• Pérdida de apetito.
• Sangrado por cualquier orificio del cuerpo (boca, nariz, genitales, entre otros).
• Mal olor.
• Dificultad para comer o tragar.
• Rechazo al ejercicio (cansancio).
• Cojeras persistentes.
• Dificultad para respirar, orinar o defecar.

La castración o histerectomía se recomienda en todos los casos de tumores ya sean benignos o malignos pues forma parte de la Terapia Hormonal con la que se trata a los tumores. Al hacer histerectomía se quitan los ovarios eliminándose la presencia de hormonas que inducen la aparición de los tumores mamarios esto aumenta considerablemente las posibilidades de sobrevida de la mascota y disminuye las probabilidades de reaparición de tumores mamarios en el futuro.

El procedimiento ideal para la Doctora Rodríguez, es practicar la mastectomía y la histerectomía de una vez, así se aprovecha la incisión para hacer una sola operación y evitar posteriores procedimientos en la perra. En todo caso no se recomienda esperar mucho tiempo entre uno y otro procedimiento ya que la castración mejora el pronóstico de la enfermedad al eliminar la presencia hormonal.

Prevención

El medio más importante para prevenir la aparición de cáncer en nuestras mascotas es la práctica de la histerectomía o castración, se que puede sonar drástico pero es real, el riesgo del tumor de mamas en perras castradas es sólo del 12% con respecto perras no castradas. Es decir nuestra querida mascota “entera” tiene un 78% de posibilidades de contraer tumores de mamas y de ese 78% tiene un 50% de posibilidades de que sea maligno como explicamos anteriormente. Lo ideal es hacerlo antes del cuarto celo o a los dos años y medio. Mientras más tarde se hace la castración más aumenta el riesgo de cáncer con cada celo. Si usted no va a dedicar a su mascota para cría esta es la mejor opción.

Si no quiere operar a su mascota lo más recomendable es examinarla con frecuencia, revísele las mamas como si estuviera jugando con ella para que pueda percatarse si existe cualquier bulto o dureza. Si eso sucede, llévela al médico veterinario inmediatamente pues mientras más pronto se diagnostique y se trate mejor son sus probabilidades de sobrevida y siempre tiene la posibilidad de estar dentro del 50% de tumores benignos que se resuelven mediante cirugía.

No espere hasta el último momento, hay otras enfermedades que pueden ocasionar nódulos en las mamas además del cáncer, no se confíe, el diagnóstico temprano puede salvar la vida de su mascota.

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