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Los Scottish Fold se distinguen por sus orejas caídas, plegadas hacia adelante. Este rasgo acentúa la silueta ya redondeada de estos gatos y le da a la cabeza aspecto de balón. Este pliegue de las orejas es una mutación natural que apareció hace casi medio siglo en una camada de gatos escoceses del pueblo de Perth y que fue seleccionada a través de la crianza para poder disfrutar hoy en día de estos graciosos gatos.
La mutación que resulta en las orejas caídas es dominante, así que no pueden cruzarse dos gatos Fold para tener cría pues esto puede originar gatos con problemas óseos, como rigidez en los miembros o la cola. Así que la reproducción de este curioso animalito implica el cruce de un gato Fold con un British Shortair (el único aceptado por la Federación). Es suficiente con que uno de los padres tenga el gen para que lo trasmita a sus crías.
Sin embargo esto no es garantía de que los gatitos nacerán con las orejas caídas, es posible que solo un tercio de la camada tenga las orejas plegadas, como es posible que ninguno las presente, la media suele ser de un 35 a 50% de la camada. Los cachorros de gato de otras razas suelen elevar las orejas alrededor de las 4 semanas de nacidos, en los Fold mas bien es cuando se definen, así que hasta después de las 4 semanas no sabrá cuantos gatitos plegarán o no las orejas.
El estándar precisa que la cabeza debe ser redonda con el mentón y las mandíbulas fuertes. El cuello corto y las mejillas y mofletes prominentes. Los ojos están bien abiertos lo que le da esa dulce expresión, son grandes, redondos y separados por una nariz ancha. El color de los ojos debe hacer juego con el del pelo, este puede ser corto o largo, y denso y se reconocen todas las capas existentes.
Las orejas deben estar plegadas hacia adelante, mientras más pequeñas mejor y siempre deben favorecer la redondez de la cara, sus puntas deben ser redondeadas.
Su cuerpo debe ser de tamaño medio, redondeado y regular. El gato debe dar aspecto de firmeza. A simple vista un gato de esta raza debe dar aspecto de “redondo”, de huesos medios.
Su temperamento es extremadamente dócil, lo que los hace muy aptos para la vida doméstica. En la familia elegirá a un maestro y lo seguirá como si fuera un perrito, con los otros miembros de la familia se apegará menos, aunque siempre será atento y cariñoso. Son dulces pacíficos y mimosos, y suelen llevarse bien con otros animales. Se sienten felices en cualquier parte y no suelen padecer de stress.
Apartando de los problemas de la crianza, que se resuelven adquiriendo a su gato en un criadero responsable, son gatos saludables, una buena alimentación, un seguimiento de un programa adecuado de vacunación y no deberíamos tener ningún problema con su salud.
Una cepillada regular y una limpieza de las orejas lo mantendrá en perfecto estado.

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