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Como todo en la vida en lo que se refiere a la reproducción, nunca es bueno comenzar demasiado temprano, ni por supuesto demasiado tarde. Lo ideal sería esperar que alcancen la madurez hasta el segundo o el tercer año de vida. Una hembra biológicamente inmadura no podrá producir huevos sin ningún riesgo, además los pájaros que ponen demasiado pronto son ansiosos y no crían correctamente a sus polluelos.
Si no sabe si tiene un casal o si son dos periquitos de mismo sexo, la forma más sencilla de identificar a los machos de las hembras es observando la pequeña carnosidad en el pico, que en los machos es de color azulada y en las hembras amarronada.
Sobre la jaula
Sobre el tamaño correcto hay ideas muy dispares, lo que sin duda es esencial es colocar un nido dentro de la jaula donde la hembra pondrá sus huevos, en el mercado hay numerosas cajas-nidos que le pueden servir.
Los polluelos se retiran de los padres a los 45 días más o menos, o cuando ya coman bien solos, en ese momento se deben tener dos jaulas o una divida en la mitad, en una estarán los pájaros adultos y en la otra los pichones hasta su desarrollo. Un consejo a tener en cuenta es colocar música en el criadero, especialmente en la época de reproducción, los pájaros se vuelven más activos y ruidosos.
Alimentación
La buena alimentación es muy importante. Se recomienda una buena mezcla de semillas de buena calidad, pasta de huevo, maíz fresco, zanahoria y achicoria, también minerales y bloques de iodine, y agua filtrada, esto se da todo el año. Se les puede dar multivitamínico a los pájaros, por ejemplo antes de criar, cuando terminen y en la muda, pero no más de cinco días seguidos. Los periquitos obtiene la vitamina B12 ingiriendo su propia materia fecal después de que esta se seca.
Un tip aparte, cuando compre pájaros nuevos nunca los coloque junto con los propios. Deben estar en cuarentena por 40 días, así tendrá la seguridad de que no portan ninguna enfermedad que puedan contagiar al resto de su periquitos.

En la carretera de la Costa, específicamente cerca de la entrada de la ciudad de Píritu pueden verse personas exhibiendo monitos para la venta, también pueden verse en otras carreteras del estado Anzoátegui. Desde todo punto de vista es un comercio aberrante, que además de ilegal, atenta contra la vida animal.
Para poder obtener a las crías se mata a la madre y a veces a varios machos que salen en defensa del bebé, también las matronas de la manada pueden caer en defensa de la cría. El descuido, mal alimentación, y el estrés ocasionado por la captura hace que más de la mitad de los animales traficados mueran en la vía de comercio, cifra que puede aumentar dependiendo de la especie, llegando hasta el alarmante índice de mortalidad de 85%. Así para poder vender un número reducido de animales se matan muchas madres y padres para sostener este comercio ilegal.
Las personas que adquieren estos monos como mascotas, hacen el mismo daño que los cazadores, ya que por buscar compañía o darse un gusto, le dan sustento a los cazadores, que se hacen los desentendidos frente a lo estipulado en la Ley de Fauna Silvestre y su reglamento; y la Ley Penal del Ambiente, acabando con una especie que logra subsistir en la naturaleza.
También se da el caso frecuente que una vez adquirido el monito y los problemas que representa su crianza, como alimentación, pañales, teteros, enfermedades digestivas y demás, el dueño ya no lo quiera, y no habiendo un sitio donde retornarlos terminan convirtiéndose en un desperdicio social.
Opinión profesional
Consultamos en Puerto La Cruz, al Médico Veterinario Pedro Bucarito, sobre el tema y nos explicó, que en la naturaleza estos monitos están junto a sus madres hasta los 3 años, al comienzo alimentándose de leche materna y luego aprendiendo de su mamá, a socializar, alimentarse y cuidar de sí mismos.
Al ser extraídos tan brutalmente de su hábitat natural su aparato inmunológico sufre un shock, haciéndose más vulnerable a las enfermedades, pues el estrés ocasionado por la captura desencadena una baja de defensas que acelera la carga parasitaria haciendo que se exacerben los parásitos, presentándose procesos de diarrea, deshidratación y muerte. Muchos otros monitos sufren fracturas producidas en la captura.
Además su corta edad y su exposición al mundo humano faltándoles los anticuerpos, hacen que se contagien de enfermedades virales humanas, para evitar esto es recomendado ponerles la vacuna triple que se les coloca a los niños, en este caso en una sola dosis. Antes de la vacunación deben someterse a dos o tres desparasitaciones. Después de los 4 meses de edad hay que aplicarles la vacuna anti rábica.
Suelen sufrir de grandes deficiencias de vitaminas y minerales por lo que hay que estar controlando constantemente su alimentación y añadir suplementos y cambios en la dieta para cubrir estas carencias. Cuando son bebés hay que alimentarlos con tetero igual que a un bebé humano, inclusive igual que en los humanos hay monitos que son alérgicos a la leche de vaca sufriendo procesos diarreicos.
En la naturaleza todos estos problemas son resueltos a través de la alimentación, los monitos aprenden a recolectar y cazar su propio alimento, desarrollan su sistema inmune junto a su familia, y aprenden comportamientos de su madre, aumentando sus expectativas de vida.
No compre monitos en las carreteras, no sea cómplice de la desaparición de una especie que vive feliz en su hábitat, ni cómplice del asesinato de un ser vivo. Y si ya lo hizo es su responsabilidad darle la mejor atención y cuidados sin reparar en gastos, llévelo inmediatamente a un médico veterinario. Es más difícil criar a un mono que a un bebé humano, pues el ser humano al ir creciendo va desarrollando independencia, el monito una vez se convierte en adulto tiene todos los inconvenientes de su tamaño y fuerza pero sigue siendo dependiente de su dueño toda la vida.
No son animales domesticados, son animales silvestres que a pesar de acostumbrarse a vivir con las personas siempre conservaran su lado salvaje.


Una de las cosas más importantes para tener a su ave feliz, es la jaula, pues al fin y al cabo es su casa, es el lugar donde vive.
Las aves necesitan espacios cómodos, bien ventilados y limpios. Su jaula debe ser robusta (relacionada al tamaño y cantidad de aves que van a vivir allí), metálica y de ser posible galvanizada, pues le da una gran resistencia al óxido.
Las aves pequeñas suele realizar más trayectos horizontales, por lo que es preferible las jaulas más largas que altas. Las grandes como los loros gustan de trepar por los barrotes, hay que tenerlo en cuenta a la hora de adquirir una jaula.
Como mínimo la jaula ideal debe tener una anchura mayor a la envergadura (ancho) que alcanza el ave con sus alas extendidas, es preferible en todo caso comprar una jaula demasiado grande que una muy pequeña y si tiene una bandeja extraíble mejor, pues se facilita la limpieza.
Accesorios
Las perchas y barras horizontales son indispensables para que puedan volar y posarse. Si tiene loros puede tener una percha externa o un soporte sobre la jaula para que puedan posarse.
¿Donde la pongo?
• Aleje la jaula de sitios donde haya cambios bruscos de temperatura. Tampoco la ponga en lugares con emanación de gases o humo como cocinas.
• Sitúela en un lugar elevado para que el ave pueda ver la habitación y procure que no le dé el sol directo para que el animal no se achicharre. No lo mantenga aislado en una habitación, necesita sentirse acompañado.
• Las pajareras exteriores deben colocarse en un sitio protegido del viento y con un techo que las resguarde del sol y la lluvia.
Y recuerde que todas las especies necesitan relacionarse, hay que hablarles y demostrarles cariño, sobre todo si se opta por algún ejemplar de la familia de los loros, mantenga siempre la jaula limpia pues la suciedad es foco de infecciones y enfermedades y dele siempre alimento de acuerdo a su especie, si no sabe pregunte en donde la adquirió, una buena alimentación mantendrá sana a su ave.

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